Desde que la edición de la revista Soho en Colombia, sacó diversos artículos sobre "lo peor de x edad" me quede con la frustración porque habían sido escritos por hombres en lugar de abrir el debate del género y darnos la oportunidad de comparar cada edad según los padecimientos de hombres y mujeres. Por tal motivo me motivé a escribir este post sobre lo peor de tener 30 años para una mujer!
Para empezar 30 años no significa estar viejas, pero tampoco significa que estemos jovenes y entre las miles de razones que explican esto, les adelanto dos: (1) En pleno siglo XXI las que mandan la parada son las jovencitas entre los 17 y los 23 años, son absolutamente perfectas, todo lo que se pongan les luce, ya se han graduado de la universidad por aquello de la precocidad y tienen una vida sexual activa envidiable y (2) porque culturalmente para las mujeres pisar el tercer piso resulta la edad obligatoria para tener carrera, casa, carro, marido, los óvulos empiezan a envejecer y por tanto el reloj biológico a pitar para la concepción de los hijos.
Siendo que culturalmente se maneja que un hombre a los 30 es un soltero cotizado pero una mujer a los 30 es una solterona!
A los 30 buscamos afanosamente estar ocupadas con demasiadas cosas buscando ese estatus de éxito exigido por la edad, trabajos extras, postgrado, agenda llena de compromisos diarios (gimnasio, cita donde la ginecóloga, la dermatóloga, la nutricionista, mas trabajo, visita a los sobrinos el fin de semana, pagar cuentas, baby showers, un café con una amiga que vino de viaje, etc) y en ese afán de estar ocupadas, valernos por nosotras mismas y apreciar la importancia de la disposición económica no queremos que los manes nos mantengan, porque nos jactamos de ser liberales y modernas, sin embargo el prototipo de tipos que nos puede gustar debe estar pisando los 40 para que se nos ajuste en madurez y éstos a su vez están buscando a las de 20 porque son brutas, las tienen que terminar de criar y las pueden dominar manteniéndolas.
Tener 30 años es perder popularidad, uno ve a los jovenes pegados a las redes sociales llenos de planes los fines de semana y a uno solo le suena el chat del grupo de la oficina mandando memes y cadenas de saluditos pendejos y en los cumpleaños solo se reúne con el único par de amigas que le quedan después de tanto tiempo.
Tener 30 años es salir a hacer mercado sin que nos importe la pinta ni el maquillaje, es medirse un vestido y no comprarlo porque es demasiado corto para esta edad. Tener 30 años es pagar el gimnasio por el resto de la vida, porque hagas dieta o comas balanceado cada vez es más difícil que todo se quede en su sitio.
Las treintañeras que ya tienen hijos, les preocupan tres cosas (1) Ser buenas madres, (2) Verse bien físicamente y (3) tener tiempo para si mismas. Las que no tienen, sortean sus respuestas a las preguntas imprudentes: para cuando el matrimonio y los hijos (bullying que reciben de sus mismos familiares directos) pero sobretodo embargadas por el eterno dilema de optar por la independencia, libertad y lucha o sucumbir a llenarse de ahijados, sobrinos putativos y mascotas.
Pisar los 30 es activar un reloj perturbador que te pasa la lista de cosas que deseas hacer y lograr y aún no alcanzas a vivir, pero que corre rápido y te pasa factura cada cumpleaños!
Las treintañeras que ya tienen hijos, les preocupan tres cosas (1) Ser buenas madres, (2) Verse bien físicamente y (3) tener tiempo para si mismas. Las que no tienen, sortean sus respuestas a las preguntas imprudentes: para cuando el matrimonio y los hijos (bullying que reciben de sus mismos familiares directos) pero sobretodo embargadas por el eterno dilema de optar por la independencia, libertad y lucha o sucumbir a llenarse de ahijados, sobrinos putativos y mascotas.
Pisar los 30 es activar un reloj perturbador que te pasa la lista de cosas que deseas hacer y lograr y aún no alcanzas a vivir, pero que corre rápido y te pasa factura cada cumpleaños!

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