Mercurio es un grupo de pop mexicano formado el 20 de octubre de 1995. En sus inicios, estuvo integrado por Alex Sirvent, Héctor Ugarte, Dany Merlo, Alfonso «Poncho» Barbosa y Andrés González, quien fue reemplazo luego por Rodrigo Sieres. Grabaron tres discos, gozaron de gran popularidad en américa latina y en Colombia estuvieron presentándose en dos ocasiones un mismo año, (agosto y noviembre de 1997) en la ciudad de Barranquilla.
No recuerdo aún como empezamos mis amigas y yo a ser fans, teníamos 13 años, como la canción, pero si recuerdo todo lo que hacíamos para seguirlos: Era la época del vetamax, del VHS y del teléfono fijo, afortunadamente para nosotras contábamos con televisión por cable y estábamos pegadas a todos los canales y programas mexicanos que eran muchos, también comprábamos revistas como "tú" y "eres" donde eran portada y noticia en la mayoría de las publicaciones. La estrategia era que la primera que viera una presentación o entrevista, llamara a la otra y así sucesivamente hasta enterarse todo el grupo, sintonizar el canal y poner a grabar. Cuando nos reuníamos llevábamos revistas y cassettes para ver y hasta aprender de memoria las entrevistas y coreografías grabadas.
Era la época dorada de los amores platónicos, donde cada una había escogido a un integrante "como propio" y nuestro único sueño era conocerlos, viajar a México para buscarlos y que se enamoraran de nosotras.
Sin embargo, fuimos creciendo y el grupo también también se fue desintegrando, saliendo de la escena publica, cambiando sus integrantes, hasta que dejamos de saber de ellos.
En el 2016, casi 20 años después, se reúnen con el también grupo mexicano Magneto, con el fin de retomar sus éxitos haciendo giras y conciertos, pero esta vez a las puertas de los cuarenta años para un público de treintañeras, (la mayoría en rol de esposas y madres) haciendo coreografías como cuando eran adolescentes; y debo confesar que esta parte no me convencía, no le veía el sentido a las mismas coreografías y en sus redes los veía siendo los mismos de siempre, como si los años o la madurez no les hubieran pasado, me decepcionaba no admirarlos por algo diferente a su físico o sus canciones.
Volvieron nuevamente a Barranquilla y luego de una cancelación previa llegó el día, (17-03-18) y contrario a lo que había pensado fue Un Concierto Perfecto, después de casi 20 años, ahí estaba yo, con las de siempre, las de las coreografías, revistas, grabaciones y sueños. Ahí estaba yo con un nudo en la garganta cuando los vi salir!
Fueron muchas las emociones, dos horas sin parar de bailar ni gritar, mas de dos horas de completa recocha con mis amigas, donde salieron un montón de hashtag para el recuerdo, porque entre otras cosas cambiamos de ubicación debido a un reclamo por las sillas y la distribución de las localidades, dos horas que no queríamos que se acabaran, pero que fueron grandiosas y al final, sin darnos cuenta de nuestra edad, estábamos esperándolos en una de las salidas, donde bien pudimos burlar a los de seguridad y sin embargo, mis amigas y el resto de las asistentes quedamos paralizadas, ahí estaba la prueba de que ya no teníamos 13 años!

No recuerdo aún como empezamos mis amigas y yo a ser fans, teníamos 13 años, como la canción, pero si recuerdo todo lo que hacíamos para seguirlos: Era la época del vetamax, del VHS y del teléfono fijo, afortunadamente para nosotras contábamos con televisión por cable y estábamos pegadas a todos los canales y programas mexicanos que eran muchos, también comprábamos revistas como "tú" y "eres" donde eran portada y noticia en la mayoría de las publicaciones. La estrategia era que la primera que viera una presentación o entrevista, llamara a la otra y así sucesivamente hasta enterarse todo el grupo, sintonizar el canal y poner a grabar. Cuando nos reuníamos llevábamos revistas y cassettes para ver y hasta aprender de memoria las entrevistas y coreografías grabadas.
Era la época dorada de los amores platónicos, donde cada una había escogido a un integrante "como propio" y nuestro único sueño era conocerlos, viajar a México para buscarlos y que se enamoraran de nosotras.
Sin embargo, fuimos creciendo y el grupo también también se fue desintegrando, saliendo de la escena publica, cambiando sus integrantes, hasta que dejamos de saber de ellos.
En el 2016, casi 20 años después, se reúnen con el también grupo mexicano Magneto, con el fin de retomar sus éxitos haciendo giras y conciertos, pero esta vez a las puertas de los cuarenta años para un público de treintañeras, (la mayoría en rol de esposas y madres) haciendo coreografías como cuando eran adolescentes; y debo confesar que esta parte no me convencía, no le veía el sentido a las mismas coreografías y en sus redes los veía siendo los mismos de siempre, como si los años o la madurez no les hubieran pasado, me decepcionaba no admirarlos por algo diferente a su físico o sus canciones.
Volvieron nuevamente a Barranquilla y luego de una cancelación previa llegó el día, (17-03-18) y contrario a lo que había pensado fue Un Concierto Perfecto, después de casi 20 años, ahí estaba yo, con las de siempre, las de las coreografías, revistas, grabaciones y sueños. Ahí estaba yo con un nudo en la garganta cuando los vi salir!






La adrenalina estaba a mil, no parábamos de hablar, no me explico como pudimos entrar las seis en el carro y permitirle a la conductora manejar sin estrellarse, cuando a pocas cuadras, coincidimos con la camioneta que los transportaba y al unisono todas le pedíamos a gritos a nuestra amiga que los siguiera, volcadas hacia las ventanas en el único semáforo del camino, persiguiéndolos hasta la entrada del hotel, donde tuvimos la oportunidad de verlos mucho más cerca, algunas de mis amigas atreviéndose a abrazarlos.
Yo por mi parte, paralizada, absorta, detenida, estancada, inmovilizada, estupefacta, sumisa, embelesada, encandilada, petrificada, pasmada, atónita, boquiabierta, anonadada, sorprendida, maravillada! No fui capaz de decir, ni hacer nada teniéndolos tan cerca. El beso que me tiró Dany bastó para cerrar con broche de oro no solo la noche sino mi adolescencia!
Los #HashTag de la noche:
#BurraEntaconada
#YoReinaré
#AngeeReinaráPorSiempre
#QueRecojanSusTresCalzoncillos
#MeSientoEnLaClaseDeMúsicaDelColegio
#VolverATenerTreceAños
#MeSientoEnElDíaDeLasMadres
#ElDivinoBoy
#PlatinoConCaraDeGeneral
#DePlatinoAPalco
#EnLosConciertosParaMujeresGritanMás
#NiTodaLaKeratinaVenezolanaLeBajaEseParaco
#AngeeReemplazóAManue
#YoTengoPermisoHastaLas12
#DameUnaManillaRojaParaLasHermanasDeJose
#MeSientoEnUnQuinceañero
#VariasVinieronConLlavero
#EstabaEnLaCuspideDeLaMariquera
#YaTengoLaMiradaSayayina
#ElSalonDeActosDeMiColegioEraMasGrandeQueEseAuditorio
#AngeeViudaDeCerati
#TengoSueñoPeroSobrevivo
#PerseguimosLaVan
#Capullo
#AlanYoSoyTuQueridaAngee
#NiEllaSabeNiYoLeDigo
#YoEstabaEnMiMejorVersiónPacificBlue
#CualMicaConMalDeRabia
#EllaNoTieneOrdenNiProgreso
#HoyCerréMiAdolescencia
*Si quieres seguir emocionada por el relato, no sigas leyendo*
La siguientes son algunas críticas y reflexiones que concluí de esa experiencia:
-A diferencia de los 13 años, a los 34 años, uno sabe que hacer con un tipo que le gusta, por eso los gritos fueron mas fuertes que en el 97, por eso nadie se sentó, por eso salimos sin voz; aunque terminara con una sensación de frustración, porque la idealización que en otra época me brindaba la esperanza de alcanzarlos, hoy me lanzaba a la realidad de nunca tenerlos verdaderamente cerca.
-Este tipo de experiencias, solo se pueden vivir con las amigas, afortunada yo, que pude reunir a las mías, con las que aún conservo contacto, pero y que les pasó a las que fueron con hombres? cómo hicieron para gritar? para llorar? los controladores fueron ellos que no les permitieron ir solas? y ellas, cómo les permitieron ir a un asunto tan femenino? tan de amigas de adolescencia? Si los maridos, novios o compañeros no pueden controlar lo que piensen o sientan o fantaseen, entonces para que van a un evento de estos? si de todas formas jamás podrán acceder o controlar su intimidad.
-Durante el concierto, decidí no sacar el celular, ni grabar. Llevo un tiempo en el que me aterra todo lo que se vive a través de la lente de una cámara, y no a través de las propias pupilas, del disfrute y la sensación de vivirlo y recordarlo sin imágenes digitales, como la cita de Milan Kundera en su libro La insoportable levedad del ser que dice:"Hoy el ojo de dios ha sido reemplazado por la cámara. El ojo de uno ha sido reemplazado por los ojos de todos. La vida se ha convertido en una única gran orgía en la que todos participan", pero profundizar en esto, es tema de otro artículo.
-Esa actitud de no querer acercarse al público, de no querer siquiera mirarnos mientras se trasladan de un lugar a otro, fue causa de reflexión, inquietud y decepción, a los 13, 14 años eramos completamente llevadas por la impulsividad y la energía imparable de la juventud, las hormonas y la emoción, pero a estas edades (32 a 38 años aproximadamente) solo queremos una foto, contacto respetuoso, un abrazo; qué mas le podemos pedir? Si a estas edades median la razón, los matrimonios, los hijos y las elecciones de la adultez. Por qué tan reacios? Por qué tan temerosos?
-Pese a tener dos oportunidades de acercamiento, no hice nada mas que mirarlos porque (1) Respeté sus cuerpos, yo le enseño a mis estudiantes y pacientes que el cuerpo propio y el cuerpo de los demás es sagrado, no se puede tocar, violentar, abusar, invadir, maltratar, etc, a mi en particular me molesta que un desconocido se me acerque, me toque o me invada por lo tanto no podía violar esa regla con ellos y (2) porque un acercamiento iba a significar para ellos, un abrazo o un beso de una fan más, eso no les iba a cambiar la vida, ni los haría pensar en mi, en cambio para mi ese simple gesto me habría regresado en el tiempo, como dijo Simone De Beauvoir, las mujeres se quedan infantiles toda la vida, llenas de sueños e ilusiones, de amores platónicos...




